-Conozco casos parecidos en objetos con la Mancha. Se empieza por poca cosa, como matar un animal, y luego se va escalando: un eta, un heimin... y con cada muerte el poder del objeto se hace más fuerte, en una espiral autodestructiva. Es más habitual de lo que parece, Hiruma Haohmaru-san. En lo que toca a esas figuras, creo que examinaré la capilla para ver si encuentro algo digno de mención. Tal vez el Guardián sólo fuera un peón de esas cuatro entidades, y por eso no tenía existencia propia. En fin - Saibeku se palmeó los muslos, levantándose - haremos más averiguaciones al respecto, para ver qué sale de todo esto. Hiruma Haohmaru-san, vos no salgáis. Quiero comentaros un par de cosas del clan...
-De acuerdo, Kuni Saibeku-sama.-Contestó el bushi al shugenja, dándose cuenta que la reunión recibía su cierre.-Akodo Iwame-san...
Haohmaru inclinó la cabeza hacia ella, despidiéndose.-Abre bien los ojos, no me sorprendería que volviesen a intentar contactar contigo. Que Amateratsu esté contigo.
Hiruma Haohmaru