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Dí­a 38 - 06:00 - Dos aves y un destino

NotaPublicado: Vie Abr 04, 2008 5:42 pm
por Toritaka Hatsuharu
Isawa Koushi, Gudirurora y Toritaka Hatsuharu

Un viento estremecedor ululaba todavía entre las primeras luces del alba. El frío era tan estremecedor que Agro resoplaba intranquilo, ansioso por trotar y desentumecer sus equinos miembros.

El Halcón había madrugado. Su pronto encuentro con el joven Isawa Koushi se pretendía complicado. Era la primera vez que estaría tan cerca de un Portal con alguien cuya pertenecia a este mundo estaba -a priori- totalmente probada. Se encontraba, sin ninguna duda, ante una peligrosa prueba de fuego.

--Cuando aparezca el Isawa quiero que observes bien su aura. Le susurró Hatsu a su ayudante.

NotaPublicado: Vie Abr 04, 2008 7:46 pm
por Isawa Koushi
Koushi terminó de rezarle a Emma-O y apagó el incienso que habí encendido en su honor. Recogió varios pergaminos y repasó ciertas notas, algo innecesario porque se las sabía de memoria.

Estaba vestido y sólo se faltaba colocarse su fruesa capa de invierno para combatir el frío clima que para alguien como él podía resultar peligroso. Finalmente, silbó y sacó de sus sueños a Teisai.

- Hoy vienes conmigo, no sé si tendrás que volver tú solo de vuelta e informar.

Dicho aquello, y tras unos gorgojeos de protesta, el pajarillo se acomodó entre los pliegues de las ropas del Fénix.

Pertrechado, fue al encuentro del Toritaka.

Así fue como lo vieron llegar Hatsuharu y Gudidurora, una figura pequeña casi totalmente oculta en sus ropas con un zurrón para sus pergaminos, caminando con paso rápido y seguro hacia ellos.

- Konnichiwa, Toritaka Hatsuharu-sama. Gudidurora-san.

El Fénix saludó con una expresión agradable en su semioculto rostro si bien sintió un escalofrío al ver a aquella niña. Le seguía pareciendo inquietante como la vez que la conoció, con aquellos ojos.

NotaPublicado: Sab Abr 05, 2008 11:38 pm
por Gudirurora
Un tirón...

A la manga de su kimono...

Oculto:
-Bis bis bis.

NotaPublicado: Dom Abr 06, 2008 1:21 pm
por Toritaka Hatsuharu
Hatsu terminó de escuchar atentamente las palabras de la niña justo a tiempo para saludar al Fénix tras su llegada.

-Buenos días, Isawa Koushi-sama. Le saludó con una reverencia.-¿Partimos? Añadió mientras sujetaba las riendas del caballo.

NotaPublicado: Lun Abr 07, 2008 12:27 pm
por Isawa Koushi
- Partamos, sí. No dijo nada de Gudidudora ya que supuso automáticamente que les acompañaría, al fin y al cabo era la ayudante de Hatsuharu. El lugar al que vamos no está lejos como os dije, a unos cien ken de aquí. No sé si será evidente a primera vista, ¿hay algún modo de detectarlo sin la asistencia de los kami en tal caso?

NotaPublicado: Lun Abr 07, 2008 12:58 pm
por Toritaka Hatsuharu
Como era de esperar el Isawa parecía presto, convencido de sus pasos y preparado para afrontar lo desconocido; aunque las palabras de Gudirurora no hacían más que dotar de certeza su propio pensamiento. Tendría que preguntarle con franqueza. Tal vez con demasiada.

-Entre mi ayudante y yo podemos detectar Portales con cierta facilidad. Explicó. -Aunque antes... Pareció dudar. -Hay algo que debo preguntaros. Espero no resultar demasiado descortés, pero vistas las circunstancias no tengo otra opción que importunaros. Se disculpó de antemano. Sabía que la pregunta que le haría no sería tomada de buen grado por la mayoría de samurai, pero era un riesgo que estaba dispuesto a correr si con ello podía asegurar que el Fénix no quedara atrapado en un Plano distinto.

NotaPublicado: Lun Abr 07, 2008 2:46 pm
por Isawa Koushi
Koushi miró a Hatsuharu e incluso se descubrió un poco para que su acto resultara más sincero. El tono empleado por el Halcón y sus propias palabras venían a decirle que seguramente fuera alguna cuestión que no le gustaría tratar. El Isawa se preguntó si estaría dispuesto a contestar honestamente sobre lo que preguntara Hatsuharu; probablemente sí, aunque como casi todas las cuestiones, hay caminos intermedios.

- Confío en vos, Toritaka Hatsuharu-sama, y por ello sé que lo que pregunteis atenderá a la misión que tenemos entre manos y a asegurar su éxito. Adelante y no temed resultar descortés.

NotaPublicado: Lun Abr 07, 2008 4:23 pm
por Toritaka Hatsuharu
El bushi asintió.

-Entonces dejadme que os pregunte. Aventuró el Toritaka. -¿Qué o quién es aquello que más os ata a este mundo? Y no me refiero a algo tan genérico como el Clan, la Familia, la Escuela, ... Pensad en algo concreto, tangible, algo que sabéis persistirá en vuestro corazón, en vuestra alma, toda vuestra vida. No importa si es persona, animal o cosa. Pensad en algo por la que valga la pena permanecer aquí. Cuando lo sepáis, podéis decírmelo. Las palabras del Halcón eran suaves, tranquilizadoras; no parecían suponer una amenaza, sino una salvaguarda. Isawa Koushi las recordaría en un futuro si era necesario el recordarlas.

NotaPublicado: Lun Abr 07, 2008 5:55 pm
por Isawa Koushi
Koushi se quedó callado y pensativo; Hatsuharu podía verlo en su mirada: el Isawa de veras estaba buscando lo que más lo ataba al Nigen-do. Finalmente, al cabo de unos minutos, pareció encontrar una respuesta.

- Difícil pregunta, Toritaka Hatsuharu-sama, al menos para mí ya que mi respuesta es difícil. El Fénix miró a los ojos del Halcón, como evaluándolo hasta que pareció decidirse. Lo que más me ata a este mundo es mi pasado.

Ante aquella enigmática respuesta, el Fénix añadió más.

- Os voy a pedir algo. Juradme que lo que voy a deciros ahora nunca saldrá a la luz, es algo que va más allá de nuestras vidas mortales e incide directamente en mi kharma.

NotaPublicado: Lun Abr 07, 2008 6:07 pm
por Toritaka Hatsuharu
Esas palabras encajaban perfectamente con lo que su ayudante y él habían sabido apreciar en su aura. Una tormenta continua que chispea como el vaivén de las olas. ¿Serían más parecidos Isawa Koushi y él mismo de lo que a priori hubiera aventurado?

-Lo que me digáis no será nunca revelado. Os doy mi palabra. Afirmó el Halcón.

No sabía si al Fénix le incomodaba la presencia de la niña, si bien Gudirurora por su naturaleza exógena no podría jamás revelar nada si no hubiera recibido la órden directa del Halcón, por eso añadió, dirigiéndose a la menuda criatura: -Es necesario que te alejes hasta que no puedas escuchar nuestra voces ni leer nuestras auras. Ve.