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NotaPublicado: Jue May 29, 2008 9:30 am
por Kakita Arimi
La bailarina no podía creerse la osadía de la que hacía gala el gobernador. Desde luego, ahora se arrepentía de haber ayudado a Koushi a huír y no haberse ido ella misma tras él.

Con la mejor de sus sonrisas, se levantó y miró alrededor con interés.

- Isawa Yamaguchi-sama, me temo que no conozco a la mayoría de estas personas, y dado que he tenido la oportunidad de actuar para vos y para ellos, os agradecería que me presentarais... Sin duda, ayudaríais a que mi nombre fuera algo más que dos palabras de fácil olvido.

NotaPublicado: Jue Jun 05, 2008 11:20 pm
por Soshi Mishi
-Ari-chínnn, os presentaré a todo el mundo - fue entonces cuando, a la señal de Yamaguchi se empezaron a acercar gente variopinta, pero cuyo común denominador era que tenían un gusto pésimo a la hora de vestir, y que todos tenían dinero, mucho dinero. Ah, y eran de belleza distraída. El único que sobresalía positivamente era Yamaguchi y el embajador Hanzô.

NotaPublicado: Lun Jun 09, 2008 9:51 am
por Kakita Arimi
Arimi se esforzó por no parecer desagradable, pero desde luego aquel público con que Yamaguchi la había honrado era de todo menos apropiado. La bailarina asistió a todas las presentaciones con una sonrisa más o menos cordial, pero cuando le llegó el turno a Hanzô, éste sobresalió entre los demás como una paloma rodeada de cuervos.

- Hanzô-sama, es todo un placer conoceros... Me temo que no he tenido oportunidad de cruzar palabra alguna con vuestro clan en esta corte. Decidme, ¿os ha gustado mi actuación? - inquirió con voz melodiosa.

NotaPublicado: Mar Jun 10, 2008 9:48 pm
por Hanzo
Me hice sitio con una hábil mezcla de pisotones aparentemente inintencionados y codazos carentes de maldad hasta llegar a la altura de la bailarina. En el escenario era etérea, entre tantos buitres, de carne y hueso. Gané la última posición por astucia y corpulencia.

-El placer es mutuo, Kakita Arimi-san. Oh, sé que no ha sido posible dado que no estábamos en principio invitados, pero nuestro valeroso clan salvó a una joven Kitsune de unos peligrosos bandidos, de modo que tal acción tuvo su recompensa. Ah, vuestra actuación... os hubiese confundido con un espíritu del mar de haber vestido con ropa hecha de algas.

NotaPublicado: Mar Jun 10, 2008 10:01 pm
por Kakita Arimi
La bailarina abrió el abanico y sonrió halagada, antes de cubrirse la parte inferior del rostro con él.

- Y oír esa observación de los labios de un Mantis hermanado con el mar es el mejor cumplido posible para una bailarina. Decidme, ¿os hospedáis en la ciudad, o por contra tenéis invitación a palacio?

NotaPublicado: Mar Jun 10, 2008 10:06 pm
por Hanzo
-Oh, bueno, antes estuve en la mejor posada de la ciudad, pero ahora ya tengo habitaciones en el palacio, en el nishinomaru. Allí están otros representantes de clanes menores como Kitsune Aoshi-san o Toritaka Hatsuharu-san. Está cerca de los baños y de los recién casados Escorpión.

NotaPublicado: Mar Jun 10, 2008 10:11 pm
por Kakita Arimi
- Conozco a esos dos jóvenes que mencionáis. De hecho, la hermana de Kitsune Aoshi-san estudió varios años en la escuela de artesanos de mi familia. Sería todo un placer y un honor para mí poder disfrutar frente a una taza de té de una conversación con un lobo de mar. Estoy segura de que estáis lleno de experiencias que me inspirarían en la creación de mis coreografías... - dijo con cierta dulzura, entornando sus ojos grises entre las espesas pestañas.

NotaPublicado: Mar Jun 10, 2008 10:16 pm
por Hanzo
-Os llevaría a mi kobune... allí encontraríais más de una y de dos cicatrices de las luchas de mi buque contra los elementos y las terribles y dramáticas peleas a vida o muerte contra orochi de los mares...


NotaPublicado: Mar Jun 10, 2008 10:24 pm
por Kakita Arimi
- Dado que eso no será posible, me conformaré con escuchar vuestra narración de esas peleas a vida o muerte. Estoy segura de que sois un dibujante de escenas perfecto cuando usáis el pincel de la palabra.

NotaPublicado: Mar Jun 10, 2008 10:29 pm
por Hanzo
-No soy un gran bardo, pero tengo ciertas dotes - me pavoneé - al menos es lo que dice mi tripulación. No seré tan hábil como un contador de historias profesional, pero en el fuego de mis ojos se podrá ver la pasión y el riesgo de todas esas situaciones como nadie podría imitar.